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Entre los grandes conductores de radio y "los otros",
hay figuras intermedias. Y Oscar Gómez Castañón
es uno de los que suele habitar esa zona del "eslabón
perdido", particularmente cuando ocupa con buenos columnistas
la segunda mañana (9 a 12), que se caracteriza por
reunir a la miscelánea con la política y el
interés general. En esa y otras franjas similares
"el Cholo" ejerce su mentada "imagen patagónica",
es ocurrente, divertido y sabe llevar adelante un programa.
Desde Pinamar, cumple con lo que demanda emitir desde la
costa: es gracioso, habla sobre nalgas, pechugas y otras
presas y permite, entre otras cosas, que Federica Pais ejerza
su famosa carcajada.
Se trata básicamente de realizar reportajes y desfilan
por el piso, frente al mar, el ex puma Serafín Dengra,
el piloto Manuel "Pato" Silva (viaja por la ruta
a 160 por hora y se le festeja la misma velocidad que le
deparó un justificado escándalo a Carlos Menem),
Daniel "La Tota" Santillán (dramática
entrevista en la que narró su odisea con la obesidad
y el cinturón gástrico). No faltan magos,
niños, deportistas y hasta una quiróloga que
(¿mientras Freud se revuelve en su tumba?) aconseja
a la audiencia una manera sencilla para que, durmiendo,
tenga un sueño que le indicará cómo
resolver cualquier problema.
En una época de vacas flacas "Día a día"
es un esfuerzo (transmite desde Pinamar hasta el 15 de enero
y luego sigue desde Buenos Aires), trasladó a todo
un equipo de producción eficaz. Federica Pais y Guillermo
Pardini acompañan con su habitual histrionismo y
Héctor Gallo informa sobre deportes. Hay corresponsales
en diversos lugares turísticos del país y
dos móviles divertidos: Feno Tartaglia y Memo Moretón
caminan entusiastas por las playas contando historias y
describiendo "come-trapos", como llaman en este
ciclo a la zona femenina que resulta absorbida por la parte
inferior y trasera de la bikini. También está
presente Martín Bilyc con su empeñosa imitación
de Chiche Gelblung. Hay momentos para pensar y también
cierta divertida frivolidad.
Es una lástima que entre los créditos del
programa no se mencione a los productores (que trabajan
mucho y bien) y los operadores. Tampoco se aclara que el
imitador de Gelblung es Martín Bilyc. Pero el ciclo
mide entre los cinco primeros (rating) y es sabido que,
en la vida, todo mejora después del agua salada,
sea con sudor, con lágrimas o, mejor todavía,
con un baño de mar. l
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