Nada parece
detener la continuidad del "Festival Internacional
de Jazz de Lapataia". Ni las dificultades económicas,
ni la distancia con las formas más convencionales
y profesionales de la producción de espectáculos,
ni la falta de apoyo efectivo de las autoridades uruguayas.
Así, pese a la incertidumbre de cada año,
este encuentro de Punta del Este se mantiene entre los muy
pocos dedicados específicamente al jazz en toda América
Latina y, sin duda, entre los más destacados por
su programación.
A lo largo de estos cinco días –entre el 4
y el 8 de enero– de la versión 11ª del
festival circularon, como siempre, artistas consagrados
y referentes del jazz mundial, jóvenes valores –incluídas
algunas buenas promesas–, músicos y cantantes
de la Argentina, Brasil y Uruguay y hasta expresiones que
no se encuadran estrictamente en el género.
A la hora del balance, rescatamos especialmente tres momentos.
El primero sucedió el viernes 6, con el trío
multinacional integrado por el pianista venezolano Edward
Simon, el baterista mexicano Antonio Sánchez y el
contrabajista norteamericano Scott Colley. Con un repertorio
que mezcló "standards" con composiciones
del líder Simon, con solos brillantes, con una enorme
delicadeza, y con referencias a la música latina,
entregaron uno de los sets más atractivos del festival.
Otro muy buen momento llegó el sábado 7
con otro trío –también multinacional–
armado especialmente para este ciclo. El gran baterista
norteamericano Al Foster, el imponente contrabajista checo
George Mraz y el pianista y líder francés
Manuel Rocheman compusieron una formación que sobresalió
por su coherencia estética y, otra vez, por la inteligencia
y la sutileza de los solos.
Por último, ya en la noche de cierre, la fiesta
llegó de la mano del "Trumpet Summit",
un combo integrado por los trompetistas Diego Urcola y Juan
Cruz de Urquiza –argentinos–, Brian Lynch –norteamericano–
y Claudio Roditi –brasileño–, a quienes
se sumaron como invitados, el brasileño –una
de las muy buenas sorpresas de este festival– Jesse
Sadoc y el joven norteamericano Stephen Forse. Pero como
si la potencia y la habilidad para los solos de estos músicos
no hubieran sido suficientes, contaron además con
una base de lujo, integrada por Simon en el piano, Mraz
en el contrabajo y Sánchez en la batería.
En esta edición 2006 de "Lapataia" hubo
además grandes nombres que dejaron su impronta, como
los del legendario pianista Cedar Walton, el saxofonista
Gary Bartz, el gran baterista Lewis Nash, los guitarristas
Lula Galvao y Romero Lubambo, y Delfeayo –trombón–
y Jason –batería– Marsalis, hermanos
de los más conocidos Wynton y Branford.
El extenso listado de artistas se completó con
la uruguaya Memphis Jazz Band, con la excelente tanguera
–también uruguaya– Malena Muyala, con
un grupo de "teenagers" norteamericanos –entre
quienes se destacaron el saxofonista Alex Han y el baterista
Charlie Foldesh–, con los cuartetos del pianista brasileño
Geraldo Flach y de su compatriota, el guitarrista y compositor
Guinga, y con la cantante norteamericana Pamela Driggs.
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