Año XXII
Nº 1516 del 14-01-2006
Publicación semanal de Editorial Perfil

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  Cine
  Un amor, dos destinos
  (EE.UU., 2004) Drama. Intérpretes: Robert Redford, Morgan Freeman y Jennifer López. Dirección: Lasse Hallstrom. Apta mayores de 13 años.
 

* * * y 1/2
Cowboys del atardecer y una historia con cuentas pendientes y la necesidad de perdonar. Elmer Gylkyson (R. Redford), veterano ranchero, unido por la tarea común y el afecto con Mitch Bradley (M. Freeman), está duramente enfrentado con su nuera Jean (J. López), a quien hace responsable de la muerte de su hijo. Para él, esa mujer es una calamidad sin remedio. En el medio, una niña avispada de 11 años, Griff, hija de Jean, víctima del maltrato a que la somete el actual novio de su mamá. Otro conflicto en puerta. En base a este punto de partida, cualquier espectador avisado sospecha lo que va a seguir. Los dos hombres quietos que han visto atardeceres y tormentas al noroeste de Wyoming (el negro arrastra heridas de un combate con un oso, nada menos), en algún momento abandonarán el sarcasmo y la pachorra para tomar cartas en el asunto. Redford y Freeman tienen buena química, acumulan arrugas y experiencia y parecen haber vivido siempre en ese rancho más allá del tiempo. Algunas réplicas son realmente jugosas, especialmente cuando la nena los toma por una pareja de homosexuales. Jennifer López, que no tuvo elecciones muy felices últimamente como actriz, encuentra acá alguna oportunidad de recuperarse. Mark y Virginia Spragg, guionistas, cruzaron sabiduría y callada violencia, sin exagerar. No es un gran film, pero sí una película de clima entrañable. El sueco Lasse Hallstrom, convierte con sutileza este drama rural con personajes fuertes en un western crespuscular, teñido de melancolía, recuperando algo de la nobleza de aquellos buenos viejos tiempos. Nada mal.

   
  Por:   JORGE CARNEVALE
 

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